lunes, 2 de febrero de 2009

Presiónala...


Presiona esa tecla, dale otra vez. Presiónala. Vamos. Haz sonar esa melodía que tanto te gusta. Que tanto nos gusta. Esa que hace sonar el latido que palpita en nuestro interior de manera incesante y desmesurada… Esa en la que nos damos cuenta de que estamos vivos. Que el futuro nos depara cientos de canciones y sentimientos con las que incrementar nuestro ritmo cardiaco. Bésame, bésame mucho. Desnúdame, pero siempre al ritmo. No lo pierdas. Muévete al ritmo de la música. Muévete conmigo. Abrazado a mí. Tócame. Tócame fuerte. No pares. Grita alto. Con todas tus fuerzas. Déjate llevar. Dalo todo. No hay nada que perder. Todo se aprovecha. Aumentan las ansias de pretender tenerlo todo, de conseguir poseernos, de perseguir emociones en bucle... de todo eso que nunca nadie llegó a sentir y a un solo paso estamos nosotros. Presiónala y haz que todo empiece… qué la música suene. Que no pare.

1 comentario: